lunes, 28 de julio de 2008

Con el tiempo . . .


Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma; y uno aprende que el amor no significa acostarse y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que
alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta de que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible....

miércoles, 23 de julio de 2008

Recordandote . .


[...]

Sentada en la habitación, intentaba sumergirme en aquel recuerdo, para ver si así podía revivir cada sensación que me hiciste sentir, me dispuse con mucho ímpetu, cerré mis ojos y me entregue a aquella oscuridad que como pocas me trae paz.
Acomode mi cuerpo apoyada en el respaldo, había tanto silencio allí, que deseaba contener la respiración para no perturbarlo… era tanta la paz, que sentía la armonía de mis latidos y en un momento de seguido este ejercicio lo logré … me vi como desdoblada en aquella escena en que me tocaste inesperadamente, conmoviendo cada uno de mis sentidos.. me estremecí como nunca antes lo hice, a tal punto de recoger mi cuerpo conforme este avanzaba … pese a la extraña sensación, nunca sentí miedo, ya que hasta de eso te preocupaste… de darle la seguridad a mi inconsciente, de que eras tú… mientras los escalofríos me seguían recorriendo, solo deseaba no abrir los ojos para no espantarte.. no quería que me dejaras nuevamente… sabes cuanto te espero y que cada instancia cerca de ti, quisiera que fuera infinita y que me llevaras contigo… como detesto la velocidad del tiempo cuando estamos juntos… como deseo que este se detenga y no exista, para seguir con la fuerza de mi anhelo aferrada a tu cuello, como me gusta cuando me abstraes de esta realidad fría y me trasladas a la calidez de tu compañía . . . y como si de tanto usar el recuerdo este se agotara, volví en si.. y pese a no querer abrir los ojos, por si aun le quedaba carga al recuerdo, ya no había mas silencio y como resignada a volver abrí mis ojos y estaba allí nuevamente, Sentada en aquella habitación, pero con algo esta vez diferente.. y eso era el peso de tu compañía.. Como si el recuerdo te arrastrara a mi … y me pare repentinamente de la silla, di un gran suspiro, intentando percibir tu perfume…
mire al vacío y te sonreí…