martes, 26 de febrero de 2008

Me toma el pulso??


Maximiliana, mujer muy castigada por los trajines de una larga vida sin domingos, que llevaba unos cuantos días internada en el Hospital, y cada día pedía lo mismo.–Por favor, doctor, ¿podría tomarme el pulso?Una suave presión de los dedos en la muñeca, y él decía.–Muy bien. Setenta y ocho. Perfecto.–Sí, doctor, gracias. Y ahora, ¿me toma el pulso?Y él volvía a tomarlo, y volvía a explicarle que estaba todo bien, que mejor imposible.Día tras día se repetía la escena. Cada vez que él pasaba por la cama de doña Maximiliana, esa voz, esa ronquido, lo llamaba, y le ofrecía ese brazo, esa ramita, una vez, y otra vez y otra. El obedecía, porque un buen médico debe ser paciente con suspacientes, pero pensaba: Esta vieja es un plomo. Y pensaba: Le falta un tornillo.Años demoró, dice Eduardo Galeano, en darse cuenta de que ella estaba pidiendo que alguien la tocara.Hermosa historia que nos habla de la relación entre médico y paciente. Una relación que va más allá de los conocimientos científicos, de las habilidades técnicas y de los aciertos terapéuticos.La relación de los médicos con los pacientes toca dimensiones profundas del ser humano. El paciente necesita un profesional que le oriente de manera preventiva sobre el modo de cuidar la salud, que le diagnostique certeramente cuando tiene una enfermedad y que le trate con eficacia cuando tenga que intervenir médicamente. Pero necesita también a un ser humano que comprenda su angustia, que conozca su modo de vivir la enfermedad, que escuche con atención lo que quiere (y, en ocasiones, no puede o no sabe) decir. El paciente necesita a una persona para la que tenga sensación de que es importante.La prisa, la rutina, la presión asistencial, la obsesión por la eficacia, la superespecialización necesaria hacen difícil la consideración del paciente como un ser que sufre, que teme, que se angustia. No es una máquina averiada, es un ser humano atrapado en la angustia de una enfermedad. No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad.Mi editor argentino me cuenta por qué motivo eligió su familia al cirujano que iba a operar de amígdalas a su pequeño nieto. La relación que establece el profesional con el niño es de tal naturaleza que el pequeño pregunta con ilusión cuándo va a llegar el momento de ir a ese ‘gran Hotel’ a curarse.El cirujano le dice al niño: tienes que ir a un gran Hotel con una bolsa muy grande (“luego te explicaré para qué necesitas la bolsa”, precisa). Cuando estés allí, todos nos vamos a disfrazar, tu papá, tu mamá, yo mismo,… Y luego, en una cama que vuela, vas a ir a un lugar donde encontrarás a una persona que te dirá algunas mentiras. Te dirá que allí hay helados de pistacho, de chocolate, de vainilla, de turrón… No le hagas caso. Luego te quedarás dormido y, al despertar, ya no vas a tener dolor. Y ahora viene el por qué de la bolsa. Vamos a dejar que te visiten tus abuelos, tus padres, tus tíos… Pero con una condición. Tendrán que llevarte un regalo. Por eso la bolsa ha de ser grande.El cirujano les dice, ya a solas a los familiares: No le hablen al niño de la operación, porque le conta- giarán su angustia. Si tiene algo que preguntar, que me llame él mismo. Éste es el número de mi teléfono móvil.No es de extrañar que el niño quisiera ir a ese lugar ‘maravilloso’, a ese gran Hotel, donde se va a curar, se va a divertir y va a recibir regalos. Qué distinto el clásico terror de los niños a las batas blancas, del rechazo a personas adustas, tan sabias como intimidadoras.Me impresionó la ternura del médico. Me pareció más que lógica la elección de la familia. A todos los profesionales les reconocían la preparación técnica para la operación. No todos tenían esta calidad humana, esta sensibilidad para relacionarse con el niño.Hace días tuvieron que extraerme una muela. En el momento en que el dentista ejercía la mayor presión, la enfermera me sujetó la cabeza por detrás con ambas manos. La finalidad era meramente mecánica, pero el efecto protector hizo que me sintiese más tranquilo, más seguro.La capacidad de ponerse en el lugar del otro, la atención para captar las mínimas reacciones, la sensibilidad para saber cómo está reaccionando el paciente ante el diagnóstico o ante el tratamiento, constituirá una ayuda inapreciable para la recuperación.Me gusta ver cómo los pacientes agradecen a sus médicos ese factor humano que les infunde fuerza y optimismo. Lo puedo leer muchos días en las cartas al director del periódico. Es curioso observar que muchas de ellas muestran la gratitud a pesar del fracaso último de la atención sanitaria. El familiar ha fallecido y los firmantes muestran su gratitud por la forma en que han sido tratados por los profesionales. Me refiero a los médicos y, por supuesto, a las enfermeras y enfermeros que están cerca del paciente durante muchas horas.¿Cómo no valorar en ese elemento optimista que supone un trato afectuoso y cercano? El optimismo se transmite por ósmosis. Un médico de San Salvador de Jujuy me decía que el médico optimista es el que llega a la sala de pacientes por la mañana diciendo de forma jovial:– Hola, ¿cómo están todos?El médico pesimista es el que llega a la misma sala por la mañana y se presenta diciendo:– Hola, ¡cómo!, ¿están todos?Me gustaría encontrarme con eso médico que espera verme, que se alegra de verme y que desea encontrame mejor que cuando me dejó. Sé que hay muchos así. ¿Por qué no todos?

Un defecto de la Mujer



[ Para cuando Dios hizo a la mujer, ya estaba en su sexto día de trabajo de horas extras. Un ángel apareció y le dijo: "Por qué pones tanto tiempo en esta?"
Y El Señor contestó: "Has visto mi Hoja de Especificaciones para ella?" Debe ser completamente lavable, pero no ser de plástico, tener más de 200 piezas movibles, todas reponibles y ser capaz de funcionar con una dieta de cualquier cosa y sobras, tener un regazo que pueda acomodar cuatro niños al mismo tiempo, tener un beso que pueda curar desde una rodilla raspada hasta un corazón roto - y lo hará todo con solamente dos manos."
El ángel se maravilló de los requisitos. "Solamente dos manos.... Imposible! " Y este es solamente el modelo estándar? Es demasiado trabajo para un día...Espera hasta mañana para terminarla."
No lo haré, protestó el Señor. Estoy tan cerca de terminar esta creación que es favorita de Mi propio corazón. Ella ya se cura sola cuando está enferma Y puede trabajar días de 18 horas."
El ángel se acercó más y tocó a la mujer. "Pero la has hecho tan suave, Señor"
"Es suave", dijo Dios, pero la he hecho también fuerte. No tienes idea de lo que puede aguantar o lograr. "Será capaz de pensar?" preguntó el ángel.
Dios contestó: "No solamente será capaz de pensar sino que razonar y de negociar"
El ángel entonces notó algo y alargando la mano tocó la mejilla de la mujer...."Señor, parece que este modelo tiene una fuga... te dije que estabas tratando de poner demasiadas cosas en ella"
"Eso no es ninguna fuga... es una lágrima" lo corrigió El Señor.
"Para qué es la lágrima," preguntó el ángel.
Y Dios dijo: "Las lágrimas son su manera de expresar su dicha, su pena, su desengaño, su amor, su soledad, su sufrimiento, y su orgullo."
Esto impresionó mucho al ángel "Eres un genio, Señor, pensaste en todo. La mujer es verdaderamente maravillosa"
Lo es ! La mujer tiene fuerzas que maravillan a los hombres. Aguantan dificultades, llevan grandes cargas, pero tienen felicidad, amor y dicha.
Sonríen cuando quieren gritar. Cantan cuando quieren llorar. Lloran cuando
están felices y ríen cuando están nerviosas. Luchan por lo que creen. Se enfrentan a la injusticia. No aceptan "no" por respuesta cuando ellas creen que hay una solución mejor. Se privan para que su familia pueda tener. Van al médico con una amiga que tiene miedo de ir. Aman, Lloran cuando sus hijos triunfan y se alegran cuando sus amistades consiguen premios. Son felices cuando escuchan sobre un nacimiento o una boda. Su corazón se rompe cuando muere una amiga.
Sufren con la pérdida de un ser querido, sin embargo son fuertes cuando piensan que ya no hay más fuerza. Saben que un beso y un abrazo pueden ayudar a curar un corazón roto.
La mujer viene en todos tamaños, en todos colores y en todas figuras. Van a manejar, volar, caminar, correr o mandarte un mensaje electrónico para mostrarte cuanto le importas. El corazón de las mujeres es lo que mantiene moviéndose al mundo. Traen dicha y esperanza. Tienen compasión e ideales. Dan apoyo moral a su familia y amistades. Las mujeres tienen cosas vitales qué decir y todo para dar.
Sin embargo, hay un defecto en la mujer: Es que se le olvida cuánto vale. . . ]

lunes, 25 de febrero de 2008

Pensando en ti ..


Estoy escuchando nuestra canción y recordando las veces que hablábamos por teléfono, el sonido de tu voz y lo feliz que me pongo al escucharla. A veces me digo a mi misma, que suerte tengo de tenerte a mi lado, en ocasiones cierro mis ojos de una manera muy suave y suspiro, y te veo en mi mente abrazándome de tal manera que pareciera que te fundieras conmigo y fuéramos un solo ser. Casi puedo sentir tu calor y tu respiración y puedo ver tu mirada de amor y ternura dándome una paz infinita haciéndome sentir que si estoy contigo nada malo me puede suceder.Es como soñar despierta y es un sueño tan dulce que quiero seguir soñando que pronto muy pronto te tendré entre mis brazos. estoy en tus dulces brazos los cuales cada día me entregan un amor sin reservas, sin pedir nada a cambio, pero que igual yo retribuyo con ese mismo amor y entrega.Eres lo más bello y realmente especial que me ha podido suceder. No sabes cuanto dolor, lágrimas y sufrimiento he tenido que pasar para poder hallarte y ahora eres mi felicidad, la razón por la cual sonrió cada mañana y busco ser mejor cada día.No hay nada más importante para mí sino hacerte feliz y cuidar de este amor si supieras, si tan solo lograras imaginar como se siente mi corazón en este momento, palpita de una manera tan dulce, tan tierna con un tibio calor que lo cobija, eso hace tu amor por mí.Quiero verte a los ojos para que con ellos me digas que me amas sin necesidad de pronunciar una palabra y lo confirmes con un tierno beso que me robe la razón y el sentido del pasar del tiempo.

domingo, 24 de febrero de 2008

En tus brazos


Esta noche
voy a dormir mi corazón
entre mullidos silencios
y despertarlo mañana
temprano con el alba,
para entregártelo
como cada día,
de los días,
de los meses que ya hace
que lo invadiste ,
así,
irrespetuosamente,
tomándolo como tuyo,
para deshacerlo y rehacerlo
entre tus manos antojadizas y caprichosas
hambrientas de una absoluta tiranía
que ejerces tras tus labios que haces míos
y esa sonrisa que sonríe para mi
y tus suspiros que me invitan
en sueños a dibujar piruetas
entre tu pelo con mis dedos
por eso ahora así..
queridito mío,
me acurruco nuevamente en tus brazos
esperando que por algún motivo
quizás incluso por algún error divino
se detenga el tiempo mientras escucho tus latidos..

sábado, 23 de febrero de 2008

Te ví




en mi cama cerré los ojos sin pensar en ti
pero en la oscuridad de mi cuarto
En lo más profundo de mi mente te vi...
Te sentí a mi lado
sentí tú brazo sobre mi...
¡¡Tan cerca te sentí!!
Que una lágrima se escapó de mí..
Por unos instantes creí que volaba
alrededor todo era felicidad no existía nada mas...
Te notaba tan cerca, te sentía a mi lado...
¡¡ Notaba el peso de tu brazo
sobre mis hombros, apoyado !!!!!!!!!!
Eras tan real...
¿porque tuve que despertar?
¿¿Y quien dijo q desperté??

En otra dimensión. . . . . . .!!!!!!!