
De niña me diste alas, pero dejarías que sola aprendiese a volar.
Me enseñaste para que les diga a los que amo que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido.
He aprendido...
...que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
...que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera el dedo de su mamita, lo tiene atrapado para siempre.
...que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
Hoy prometo sostenerte la mirada
y quitarme este disfraz de perdedor,
Y aunque queden más tormentas por llegar,
Por más que caiga yo me vuelvo a levantar,
Aunque llueva y se borren tus pisadas
Todas las calles me llevan hacia ti.
No te pido que me aguantes la mirada
Sé que soy culpable de perderte y no estar de forma constante a tu lado,
esta vez voy a darte no lo bueno, sino lo mejor.
Hoy prometo sostenerte la mirada
y quitarme este disfraz de perdedor,
Para verte despertar por la mañana, aun cuando el alba no raya..
Iré sigilosa.. Controlando mis pisadas… y acercándome lentamente abriré la tapa de tu cama y sin decir nada te abrazare para escuxar cada suspiro que de ti salga. . .
Me enseñaste para que les diga a los que amo que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido.
He aprendido...
...que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
...que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera el dedo de su mamita, lo tiene atrapado para siempre.
...que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
Hoy prometo sostenerte la mirada
y quitarme este disfraz de perdedor,
Y aunque queden más tormentas por llegar,
Por más que caiga yo me vuelvo a levantar,
Aunque llueva y se borren tus pisadas
Todas las calles me llevan hacia ti.
No te pido que me aguantes la mirada
Sé que soy culpable de perderte y no estar de forma constante a tu lado,
esta vez voy a darte no lo bueno, sino lo mejor.
Hoy prometo sostenerte la mirada
y quitarme este disfraz de perdedor,
Para verte despertar por la mañana, aun cuando el alba no raya..
Iré sigilosa.. Controlando mis pisadas… y acercándome lentamente abriré la tapa de tu cama y sin decir nada te abrazare para escuxar cada suspiro que de ti salga. . .
